| 1 cuota de $35.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $35.000,00 |
| 1 cuota de $35.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $35.000,00 |
| 2 cuotas de $21.185,50 | Total $42.371,00 | |
| 3 cuotas de $14.445,67 | Total $43.337,00 | |
| 6 cuotas de $7.708,17 | Total $46.249,00 | |
| 9 cuotas de $5.579,39 | Total $50.214,50 | |
| 12 cuotas de $4.532,21 | Total $54.386,50 | |
| 24 cuotas de $3.091,52 | Total $74.196,50 |
| 3 cuotas de $14.627,67 | Total $43.883,00 | |
| 6 cuotas de $8.071,58 | Total $48.429,50 |
| 3 cuotas de $15.347,50 | Total $46.042,50 | |
| 6 cuotas de $8.622,83 | Total $51.737,00 | |
| 9 cuotas de $6.565,22 | Total $59.087,00 | |
| 12 cuotas de $5.452,42 | Total $65.429,00 |
| 18 cuotas de $3.516,92 | Total $63.304,50 |
Somos seres de estaciones.
A veces florecemos con fuerza; otras nos deshojamos sin saber si volveremos a brotar.
Mis estaciones internas es un viaje íntimo —de alma a alma— por los paisajes emocionales de una mujer que aprendió a detenerse, a sentir y a acompañarse sin violencia.
No se trata de cambiar quién sos, sino de dejar de abandonarte.
A través de sus inviernos, primaveras, veranos y otoños internos, la autora narra un proceso real de conciencia, salud mental y reconstrucción de la identidad.
Este libro no es un manual ni promete curar. No ofrece fórmulas, sino presencia. No enseña a exigirte más, sino a habitarte mejor.
Con un lenguaje poético y honesto, entre relatos personales, prácticas de conciencia y reflexiones profundas, invita a mirar con ternura tus propios climas emocionales.
Es una invitación a honrar los procesos, a dejar de resistir los cambios y a comprender que cada etapa tiene su sentido.
Cuando aprendés a reconocer tus estaciones, dejás de pelearte con la vida.
La conciencia no elimina las tormentas: enseña a bailar bajo la lluvia. Y en ese aprendizaje aparece una nueva forma de libertad.
Un libro para quienes sienten profundo.
Para quienes están cansados de entenderlo todo, pero están aprendiendo —paso a paso— a sostenerse en la acción.
Porque no siempre florecer es avanzar… a veces, florecer es saber detenerse.
Daniela Vazquez
